Nelson Mandela

(1918-2013) Abogado y político sudafricano.

Frases célebres

La muerte es algo inevitable. Cuando un hombre ha hecho lo que él considera como su deber para con su pueblo y su país, puede descansar en paz. Creo que he hecho ese esfuerzo y que, por lo tanto, dormiré por toda la eternidad.

Los verdaderos líderes deben estar dispuestos a sacrificarlo todo por la libertad de su pueblo.

Me gustan los amigos que tienen pensamientos independientes, porque suelen hacerte ver los problemas desde todos los ángulos.

Mi ideal más querido es el de una sociedad libre y democrática en la que todos podamos vivir en armonía y con iguales posibilidades.

Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión.

La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo.

El hombre valiente no es el que no siente miedo, sino aquel que conquista ese miedo.

Sólo los hombres libres pueden negociar; los presos no pueden firmar contratos. Su libertad y la mía no pueden separarse.

Nunca he considerado a ningún hombre superior a mí, ni dentro, ni fuera de la cárcel.

Yo no tenía una creencia específica, excepto que nuestra causa era justa, era muy fuerte y que estaba ganando cada vez más y más apoyo.

La gente tiene que aprender a odiar, y si ellos pueden aprender a odiar, también se les puede enseñar a amar, el amor llega más naturalmente al corazón humano que su contrario.

Erradicar la pobreza no es un acto de caridad, es un acto de justicia.

El deporte tiene el poder de transformar el mundo. Tiene el poder de inspirar, de unir a la gente como pocas otras cosas… Tiene más capacidad que los gobiernos de derribar barreras raciales.

No puede haber una revelación más intensa del alma de una sociedad que la forma en la que trata a sus niños.

Todos pueden superar sus circunstancias y alcanzar el éxito si tienen dedicación y pasión por lo que hacen.

Los pueblos alzados en armas jamás alcanzarán la prosperidad.

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