Frases sobre La Sociedad

El problema del matrimonio es que se acaba todas las noches después de hacer el amor, y hay que volver a reconstruirlo todas las mañanas antes del desayuno.

Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.

Las cadenas de la esclavitud solamente atan las manos: es la mente lo que hace al hombre libre o esclavo.

Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas.

La política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados.

Las batallas contra las mujeres son las únicas que se ganan huyendo.

De aquel que opina que el dinero puede hacerlo todo, cabe sospechar con fundamento que será capaz de hacer cualquier cosa por dinero.

No hay nada como el amor de una mujer casada. Es una cosa de la que ningún marido tiene la menor idea.

El maestro que intenta enseñar sin inspirar en el alumno el deseo de aprender está tratando de forjar un hierro frío.

Si usted quiere saber lo que una mujer dice realmente, mírela, no la escuche.

Si no tienes la libertad interior, ¿qué otra libertad esperas poder tener?

Las guerras seguirán mientras el color de la piel siga siendo más importante que el de los ojos.

No es verdad que el matrimonio sea indisoluble. Se disuelve fácilmente en el aburrimiento.

El hombre nace libre, responsable y sin excusas.

Las mujeres necesitamos la belleza para que los hombres nos amen, y la estupidez para que nosotras amemos a los hombres.

Una casa será fuerte e indestructible cuando esté sostenida por estas cuatro columnas: padre valiente, madre prudente, hijo obediente, hermano complaciente.

Los hombres construimos demasiados muros y no suficientes puentes.

Quien cambia felicidad por dinero
no podrá cambiar dinero por felicidad.

Honraré la Navidad en mi corazón y procuraré conservarla durante todo el año.

Proclamo en voz alta la libertad de pensamiento y muera el que no piense como yo.

La libertad es incompatible con el amor. Un amante es siempre un esclavo.

No podemos modelar a nuestros hijos según nuestros deseos, debemos estar con ellos y amarlos como Dios nos los ha entregado.

No hay camino para la paz, la paz es el camino.

La libertad de expresión es decir lo que la gente no quiere oír.

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