Frases sobre La Opinión

Importa mucho más lo que tú piensas de ti mismo que lo que los otros opinen de ti.

El uso de las facultades que me concedió la naturaleza es el único placer que no depende de la ayuda de la opinión ajena.

Presta el oído a todos, y a pocos la voz. Oye las censuras de los demás; pero reserva tu propia opinión.

Si no está en nuestro poder el discernir las mejores opiniones, debemos seguir las más probables.

No hay que temer a los que tienen otra opinión, sino a aquellos que tienen otra opinión pero son demasiado cobardes para manifestarla.

No te dejes contagiar, no des ninguna opinión como tuya antes de ver si se adecúa a ti, mejor opina tú mismo.

Sólo podemos dar una opinión imparcial sobre las cosas que no nos interesan, sin duda por eso mismo las opiniones imparciales carecen de valor.

No hace falta defender siempre la misma opinión porque nadie puede impedir volverse más sabio.

Los que aprueban una opinión, la llaman opinión; pero los que la desaprueban la llaman herejía.

La reina del mundo es la fuerza y no la opinión; pero es la opinión quien usa de la fuerza.

El que no tiene opinión propia siempre contradice la que tienen los demás.

Pesa las opiniones, no las cuentes.

Quizá haya enemigos de mis opiniones, pero yo mismo, si espero un rato, puedo ser también enemigo de mis opiniones.

Sobre las cosas que no se conocen siempre se tiene mejor opinión.

Nada me inspira más veneración y asombro que un anciano que sabe cambiar de opinión.

No solemos considerar como personas de buen sentido sino a los que participan de nuestras opiniones.

Ciertamente, Whistler es uno de los grandes maestros de la pintura, en mi opinión. Y he de añadir que el mismo Mr. Whisler está completamente de acuerdo con esta opinión.

Si os sujetáis a la naturaleza, nunca seréis pobres; si os sujetáis a la opinión, nunca seréis ricos.

Existe una opinión más discreta que la del hombre de mayor talento, y es la del público.

Lo que inquieta al hombre no son las cosas, sino las opiniones acerca de las cosas.

La mayor parte de nuestras opiniones son creadas por las palabras y las fórmulas, mucho más que por la razón.

En una discusión, lo difícil no es defender nuestra opinión, sino conocerla.

No es muy dificil atacar las opiniones ajenas, pero sí el sustentar las propias: porque la razón humana es tan débil para edificar, como formidable ariete para destruir.

Es mucho más difícil describir que opinar. Infinitamente más. En vista de lo cual, todo el mundo opina.

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