Frases sobre el pasado

El único encanto del pasado consiste en que es el pasado.

¿Cómo puedo comenzar algo nuevo con todo el ayer que llevo en mí?

No hace falta renunciar al pasado al entrar en el porvenir. Al cambiar las cosas no es necesario perderlas.

No hay presente ni futuro, sólo el pasado que se repite una y otra vez, ahora.

Si el presente trata de juzgar el pasado, perderá el futuro.

El pasado es una colección interminable de horrores que sólo merece el más completo de los olvidos; el futuro, una incógnita poco confiable que es preciso asegurar; el presente, el campo de batalla donde hay que garantizarse la vejez.

No digas que el tiempo pasado fue mejor que el presente; las virtudes son las que hacen los buenos tiempos, y los vicios los que los vuelven malos.

Lo que dejamos atrás y lo que tenemos por delante no son nada comparado con lo que llevamos dentro.

No desprecies el recuerdo del camino recorrido. Ello no retrasa vuestra carrera, sino que la dirige; el que olvida el punto de partida pierde fácilmente la meta.

Nada turba los siglos
pasados.
No podemos
arrancar un suspiro
de lo viejo.

No es necesario destruir el pasado, se ha ido; en cualquier momento, puede volver a aparecer, parecer ser y ser presente.

No puedo volver al ayer, porque ya soy una persona diferente.

Ni el pasado ha muerto
ni está el mañana,
ni el ayer escrito.

Nunca te das cuenta de cuánto de tu pasado está cosido en el forro de tu ropa.

Volver la vista atrás es una cosa y marchar atrás, otra.

Después de los cuarenta años la verdadera cara la tenemos en la nuca, mirando desesperadamente para atrás.

Lo que ya ha sucedido es igual que un plato roto en mil pedazos. Por muy esforzadamente que lo intentes, ya no podrás devolverlo a su estado original.

Si quien controla el pasado, controla el futuro, ¿Quien controla el presente, controla el pasado?

El ayer está hecho. El mañana nunca llega. El hoy está aquí. Si no sabes qué hacer, quédate quieto y escucha.

Quien mira lo pasado, lo porvenir advierte.

El pasado está escrito en la memoria y el futuro está presente en el deseo.

No hay hombre lo bastante rico para comprar su pasado.

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