Frases sobre El Políticos

Los políticos son siempre lo mismo. Prometen construir un puente aunque no haya río.

El que no se atreve a ser inteligente, se hace político.

El político debe ser capaz de predecir lo que va a pasar mañana, el mes próximo y el año que viene; y de explicar después por qué fue que no ocurrió lo que el predijo.

La vocación del político de carrera es hacer de cada solución un problema.

Los grandes políticos deben su reputación, cuando no a la pura casualidad, a circunstancias que ellos mismos no podían prever.

Los científicos se esfuerzan por hacer posible lo imposible. Los políticos por hacer lo posible imposible.

Solamente con que los políticos y los científicos fueran un poco más vagos, ¿cuánto más felices seríamos todos?.

Cuando la lucha entre facciones es intensa, el político se interesa, no por todo el pueblo, sino por el sector a que él pertenece. Los demás son, a su juicio, extranjeros, enemigos, incluso piratas.

La ciudad (polis) es una de las cosas que existen por naturaleza; y el hombre es, por naturaleza, un animal político.

Hay momentos en la vida de todo político, en que lo mejor que puede hacer es no despegar los labios.

Los políticos son como los cines de barrio, primero te hacen entrar y después te cambian el programa.

Los políticos honrados se quitan de en medio cuando cae sobre ellos la sospecha.

El mundo está lleno de estadistas a quienes la democracia ha degradado convirtiéndoles en políticos.

Como los políticos nunca creen lo que dicen, se sorprenden cuando alguien sí lo cree.

¡Qué agradable sería un mundo en el que no se permitiera a nadie operar en bolsa a menos que hubiese pasado un examen de economía y poesía griega, y en el que los políticos estuviesen obligados a tener un sólido conocimiento de la historia y de la novela moderna!

Cuando un político muere, mucha gente acude a su entierro. Pero lo hacen para estar completamente seguros de que se encuentra de verdad bajo tierra.

Cuanto menos aporta un político, más ama a la bandera.

A vosotros (políticos) os hemos formado en interés del Estado tanto como en el propio vuestro, para que seáis en nuestra República nuestros jefes y vuestros reyes.

El político debe hablar y obrar muchas veces sin haber pensado ni leído.

Los militares cuentan demasiado con la fuerza, y los políticos cuentan demasiado con la habilidad.

La misión de lo políticos no es la de gustar a todo el mundo.

Un hombre de Estado es el que se pasa la mitad de su vida haciendo leyes, y la otra mitad ayudando a sus amigos a no cumplirlas.

Los políticos tímidos e interesados se preocupan mucho más de la seguridad de sus puestos que de la seguridad de su país.

Sólo hay una regla para todos los políticos del mundo: no digas en el poder lo que decías en la oposición.

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