Enrique Jardiel Poncela

(1901-1952) Escritor español.

Frases célebres

Por severo que sea un padre juzgando a su hijo, nunca es tan severo como un hijo juzgando a su padre.

Cuando tiene que decidir el corazón es mejor que decida la cabeza.

El que no se atreve a ser inteligente, se hace político.

El hombre que se ríe de todo es que todo lo desprecia. La mujer que se ríe de todo es que sabe que tiene una dentadura bonita.

En la vida humana sólo unos pocos sueños se cumplen; la gran mayoría de los sueños se roncan.

El amor es como la salsa mayonesa: cuando se corta, hay que tirarlo y empezar otro nuevo.

La amistad, como el diluvio universal, es un fenómeno del que todo el mundo habla, pero que nadie ha visto con sus ojos.

La sinceridad es el pasaporte de la mala educación.

Patrimonio es un conjunto de bienes; matrimonio es un conjunto de males.

La mujer adora al hombre igual que el creyente adora a Dios; pidiéndole todos los días algo.

Hay dos maneras de conseguir la felicidad, una hacerse el idiota; otra serlo.

Dictadura: Sistema de gobierno en el que lo que no está prohibido es obligatorio.

Viajar es imprescindible y la sed de viaje, un síntoma neto de inteligencia.

Todos los hombres que no tienen nada importante que decir hablan a gritos.

La medicina es el arte de acompañar al sepulcro con palabras griegas.

Los senos de la mujer son la única persistencia del hombre; los coge al nacer y ya no los suelta hasta morir de viejo.

Los políticos son como los cines de barrio, primero te hacen entrar y después te cambian el programa.

La mujer es como los autos, a la vejez es cuando más se pintan.

El que va acompañado de una linda mujer sabe que los amigos hallados en la calle tienen siempre más cosas que decir que cuando vamos solos.

El "etcétera" es el descanso de los sabios y la excusa de los ignorantes.

El pudor es un sólido que sólo se disuelve en alcohol o en dinero.

El fin de la religión, de la moral, de la política, del arte, no viene siendo desde hace cuarenta siglos más que ocultar la verdad a ojos de los necios.

La "vida fácil" suele ser la más difícil.

Al amor, al baño y a la tumba, se debe ir desnudo.

Publicidad