Benito Pérez Galdos

(1843-1920) Escritor español.

Frases célebres

Yo no tengo la culpa de que la vida se nutra de la virtud y del pecado, de lo hermoso y de lo feo.

El miedo es la forma de nuestra subordinación a las leyes físicas.

Al amor no se le dictan leyes.

El verdadero amor, el sólido y durable, nace del trato; lo demás es invención de los poetas, de los músicos y demás gente holgazana.

Asusta pensar que acaso las admiraciones más sinceras que tenemos son las de las personas que no nos han comprendido.

Dichoso el que gusta las dulzuras del trabajo sin ser su esclavo.

El mal, en cualquier forma que tome dentro de lo humano, no tiene significación alguna para una alma fuerte, aplomada y segura de sí misma.

Que cada cual siga su inclinación, pues las inclinaciones suelen ser rayas o vías trazadas por un dedo muy alto, y nadie, por mucho que sepa sabe más que el destino.

La experiencia es una llama que no alumbra sino quemando.

El dinero lo ganan, Senén, todos aquellos que con paciencia y fina observación van detrás de los que lo pierden.

¿No es triste considerar que sólo la desgracia hace a los hombres hermanos?

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