Frases sobre La Maldad

La probabilidad de hacer mal se encuentra cien veces al día; la de hacer bien una vez al año.

El mal no es lo que entra en la boca del hombre, sino lo que sale de ella.

Ningún hombre conoce lo malo que es hasta que no ha tratado de esforzarse por ser bueno. Sólo podrás conocer la fuerza de un viento tratando de caminar contra él, no dejándote llevar.

Cuando mejor es uno, tanto más difícilmente llega a sospechar de la maldad de los otros.

El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad.

Es extraña la ligereza con que los malvados creen que todo les saldrá bien.

Aunque estés solo, no debes decir ni hacer nada malo. Aprende a avergonzarte más ante ti que ante los demás.

¿Es usted un demonio? Soy un hombre. Y por lo tanto tengo dentro de mí todos los demonios.

Para que triunfe el mal, sólo es necesario que los buenos no hagan nada.

Las almas ruines sólo se dejan conquistar con presentes.

Quien no castiga el mal, ordena que se haga.

Cuando se puede evitar un mal es necedad aceptarlo.

Lo peor que hacen los malos es obligarnos a dudar de los buenos.

Como mala persona soy un completo desastre. Hay montones de gente que afirman que no he hecho nada malo en toda mi vida. Por supuesto sólo se atreven a decirlo a mis espaldas.

Al hombre perverso se le conoce en un sólo día; para conocer al hombre justo hace falta más tiempo.

El mal está sólo en tu mente y no en lo externo. La mente pura siempre ve solamente lo bueno en cada cosa, pero la mala se encarga de inventar el mal.

Nada se puede aceptar de un malvado, so pena de envilecerse.

Nadie sabe lo que hace mientras actúa correctamente, pero de lo que está mal uno siempre es consciente.

El mal que hacemos es siempre más triste que el mal que nos hacen.

El diablo es optimista si cree que puede hacer más malo al hombre.

Lo más aburrido del mal es que a uno lo acostumbra.

El recuerdo del mal pasado es alegre.

Jamás es excusable ser malvado, pero hay cierto mérito en saber que uno lo es.

El número de malhechores no autoriza el crimen.

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