Frases sobre El Gobierno

En materia de gobierno todo cambio es sospechoso, aunque sea para mejorar.

Debe ser muy grande el placer que proporciona el gobernar, puesto que son tantos los que aspiran a hacerlo.

Gobernar es el arte de crear problemas con cuya solución mantiene a la población en vilo.

Hay que vigilar a los ministros que no pueden hacer nada sin dinero y a aquellos que quieren hacerlo todo sólo con dinero.

Gobernar siempre quiere decir hacer descontentos.

Curiosamente, los votantes no se sienten responsables de los fracasos del gobierno que han votado.

Allí donde el mando es codiciado y disputado no puede haber buen gobierno ni reinará la concordia.

Estoy a favor de un gobierno que sea vigorosamente frugal y sencillo.

Un estado es gobernado mejor por un hombre bueno que por unas buenas leyes.

Es peligroso tener razón cuando el gobierno está equivocado.

¿Uno que no sepa gobernarse a sí mismo, cómo sabrá gobernar a los demás?.

Cuando yo era chico me decían que cualquiera podía llegar a presidente de la nación. Estoy empezando a creerlo.

A mi juicio, el mejor gobierno es el que deja a la gente más tiempo en paz.

El mayor peligro de los gobiernos es querer gobernar demasiado.

Ningún hombre es lo bastante bueno para gobernar a otro sin su consentimiento.

Los buenos gobiernos se conocen cuando lo que hacen vale más que lo que sus opositores dicen.

Un buen gobierno es como una buena digestión; mientras funciona, casi no la percibimos.

No se puede poseer mayor gobierno, ni menor, que el de uno mismo.

Quien sabe gobernar a una mujer sabe gobernar un estado.

Quienquiera que ponga su mano sobre mí para gobernarme es un usurpador y un tirano y le declaro mi enemigo.

Gobernar es pactar; pactar no es ceder.

Gobierna mejor quien gobierna menos.

Aquel que gobierna por medio de su excelencia moral puede compararse a la estrella polar, que permanece en su sitio en tanto todas las demás estrellas se inclinan ante ella.

Ningún gobierno puede sostenerse sin el principio del temor así como del deber. Los hombres buenos obedecerán a este último, pero los malos solamente al primero.

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