Frases sobre el gobierno
Es absurdo que un pueblo cifre sus esperanzas de redención y ventura en formas de gobierno que desconoce.
Gobernar es rectificar.
Gobernar no consiste en solucionar problemas, sino en hacer callar a los que los provocan.
Gobernemos gracias al amor y no gracias a la bayoneta.
La excelencia de un gobierno no se juzga por su orden.
Los gobiernos son velas; el pueblo, el viento; el Estado, la nave, y el tiempo, el mar.
No hace falta un gobierno perfecto; se necesita uno que sea práctico.
Como la dicha de un pueblo depende de ser bien gobernado, la elección de sus gobernantes pide una reflexión profunda.
Los bolsillos de los gobernantes deben ser de cristal.
Ningún pueblo cree en su gobierno. A lo sumo, los pueblos están resignados.
El gobierno no se ha hecho para la comodidad y el placer de los que gobiernan.
No es digno de mandar a otros hombres aquel que no es mejor que ellos.
Cada pueblo tiene el gobierno que se merece.
El mejor gobierno es el que se hace innecesario.
El gobierno arbitrario de un príncipe, aunque sea justo y esclarecido, es siempre malo.
Todas las formas de gobierno son valoradas exclusivamente en la medida en que tienden a promover la felicidad de quienes bajo ellas viven.
Las instituciones pasan por tres períodos: el del servicio, el de los privilegios y el del abuso.
¿Quién guardará a los guardianes?
Aprende a gobernarte a ti mismo antes de gobernar a los otros.
Comenzó por regir su casa, lo que, para la mayor parte de los hombres, no es menos arduo que gobernar una provincia.
Quien gobierna a un pueblo dando buen ejemplo se parece a la estrella polar, que permanece inmutable mientras los astros dan vueltas a su alrededor.
Los hombres de Estado son como los cirujanos: sus errores son mortales.
Cuando un gobierno dura mucho tiempo se descompone poco a poco y sin notarlo.
Cualquier gobernante puede hacer tonterías; lo que no se le permite es decirlas.