Frases sobre La Literatura

Uno no es lo que es por lo que escribe, sino por lo que ha leído.

La poesía huye, a veces, de los libros para anidar extramuros, en la calle, en el silencio, en los sueños, en la piel, en los escombros, incluso en la basura. Donde no suele cobijarse nunca es en el verbo de los subsecretarios, de los comerciantes o de los lechuginos de televisión.

El teatro no puede desaparecer porque es el único arte donde la humanidad se enfrenta a sí misma.

El escritor escribe su libro para explicarse a sí mismo lo que no se puede explicar.

Un libro es un regalo estupendo, porque muchas personas sólo leen para no tener que pensar.

Digamos que existen dos tipos de mentes poéticas: una apta para inventar fábulas y otra dispuesta a creerlas.

La verdadera universidad de hoy en día es una colección de libros.

Por el grosor del polvo en los libros de una biblioteca pública puede medirse la cultura de un pueblo.

Cada poema es único. En cada obra late, con mayor o menor grado, toda la poesía. Cada lector busca algo en el poema. Y no es insólito que lo encuentre: Ya lo llevaba dentro.

Amar la lectura es trocar horas de hastío por horas de inefable y deliciosa compañía.

Nunca escribo mi nombre en los libros que compro hasta después de haberlos leído, porque sólo entonces puedo llamarlos míos.

Un hogar sin libros es como un cuerpo sin alma.

Un buen escritor expresa grandes cosas con pequeñas palabras; a la inversa del mal escritor, que dice cosas insignificantes con palabras grandiosas.

No digáis que, agotado su tesoro, de asuntos falta, enmudeció la lira: podrá no haber poetas pero siempre habrá poesía.

Que otros se jacten de las páginas que han escrito; a mi me enorgullecen las que he leído.

La lectura es a la inteligencia lo que el ejercicio es al cuerpo.

He buscado el sosiego en todas partes, y sólo lo he encontrado sentado en un rincón apartado, con un libro en las manos.

Hacer versos malos depara más felicidad que leer los versos más bellos.

Un libro es como un jardín que se lleva en el bolsillo.

La lectura hace al hombre completo; la conversación, ágil, y el escribir, preciso.

El libro es fuerza, es valor, es fuerza, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor.

Yo escribo para quienes no pueden leerme. Los de abajo, los que esperan desde hace siglos en la cola de la historia, no saben leer o no tienen con qué.

Leer un libro enseña más que hablar con su autor, porque el autor, en el libro, sólo ha puesto sus mejores pensamientos.

Cuando era joven leía casi siempre para aprender; hoy, a veces, leo para olvidar.

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