William Faulkner

(1897-1962) Escritor estadounidense.

Frases célebres

Algunas personas son amables sólo porque no se atreven a ser de otra forma.

Se puede confiar en las malas personas, no cambian jamás.

Siempre sueña y apunta más alto de lo que sabes que puedes lograr.

La sabiduría suprema es tener sueños bastante grandes para no perderlos de vista mientras se persiguen.

Las mujeres no son más que órganos genitales articulados y dotados de la facultad de gastar todo el dinero del hombre.

Los que pueden actúan, y los que no pueden, y sufren por ello, escriben.

Lo más triste es que la única cosa que se puede hacer durante ocho horas al día es trabajar.

Lo que se considera ceguera del destino es en realidad miopía propia.

El pasado nunca se muere, ni siquiera es pasado.

No te molestes en ser mejor que tus contemporáneos o tus predecesores, intenta ser mejor que tú mismo.

Un hombre es la suma de sus desdichas. Se podría creer que la desdicha terminará un día por cansarse, pero entonces es el tiempo el que se convierte en nuestra desdicha.

No podrás nadar hacia nuevos horizontes si no tienes el valor de perder de vista la costa.

Debemos ser libres no porque reclamamos la libertad sino porque la practicamos.

Los relojes matan el tiempo. El tiempo está muerto siempre que esté siendo marcado por las pequeñas ruedas; sólo cuando el reloj se detiene el tiempo viene a la vida.

Todos fallamos en alcanzar nuestros sueños de perfección, así que nos ponemos nota sobre la base de nuestro espléndido fracaso al intentar lograr lo imposible.

Si tuviera la posibilidad de elegir entre la experiencia del dolor y la nada, elegiría el dolor.

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