Frases sobre el matrimonio

Los casamientos y las viñas, deprisa

Cásate; si por casualidad das con una buena mujer, serás feliz; si no, te volverás filósofo, lo que siempre es útil para un hombre

Si te casas lo lamentarás. Si no te casas, también lo lamentarás.

El amor es un juego; el casamiento un negocio.

El matrimonio es una gran institución para quien admira las instituciones.

Casamiento y mortaja, del cielo baja.

El melón y el casamiento han de ser acertamiento

En martes, ni te cases ni te embarques.

A boda ni bautizo no vayas sin ser llamado.

Boda buena, boda mala, el martes en tu casa

Bueno es ser casado si no tuviese cuidado.

Casarás y amansarás.

El casamiento y el caldo pelando.

Solamente el bígamo cree de verdad en el matrimonio.

Es necesario ser casi un genio para ser un buen marido.

El matrimonio, como los injertos, prende bien o prende mal.

El matrimonio es al amor lo que el vinagre al vino. El tiempo hace que pierda su primer sabor.

Cuando dos personas están bajo la influencia de la más violenta, la más insana, la más ilusoria y la más fugaz de las pasiones, se les pide que juren que seguirán continuamente en esa condición excitada, anormal y agotadora hasta que la muerte los separe.

El matrimonio es la escuela segura del orden, de la bondad, de la humanidad, que son cualidades mucho más necesarias que la instrucción y el talento.

Antes del matrimonio se considera el amor teóricamente; en el matrimonio se pasa a la práctica. Ahora bien, todos saben que las teorías no siempre concuerdan con la práctica.

El divorcio es, en el mejor de los casos, un fracaso, y nos interesa mucho más buscar curar su causa que completar sus defectos.

La única objeción al matrimonio científico que merece una atención definitiva, es sencillamente que una tal cosa sólo podría ser impuesta a inimaginables esclavos y cobardes. Yo no sé si los casamenteros científicos tienen razón o no la tienen cuando dicen que la intervención médica produciría hombres fuertes y sanos. Yo sólo estoy seguro de que, si así fuese, el primer acto de los hombres fuertes y sanos sería aplastar la intervención médica.

El enamoramiento es el peor consejero del matrimonio.

El divorcio es indispensable en las modernas civilizaciones.

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