Frases sobre el matrimonio

El amor abre el paréntesis, el matrimonio lo cierra.

Conozco a centenares de maridos que serían felices de volver al hogar si no hubiese una esposa esperándoles.

El divorcio probablemente se remonta a la misma época que el matrimonio. Yo creo, sin embargo, que el matrimonio es algunas semanas más antiguo.

Para casarte, cuando joven es temprano y cuando viejo es tarde.

El matrimonio es una gran institución para quien admira las instituciones.

Casamiento y mortaja, del cielo baja.

El casado casa quiere.

El melón y el casamiento han de ser acertamiento

En martes, ni te cases ni te embarques.

Boda buena, boda mala, el martes en tu casa

Bueno es ser casado si no tuviese cuidado.

Casarás y amansarás.

El casamiento y el caldo pelando.

Quién bien baila, de boda en boda se anda.

Quién mal casa, tarde enviuda.

Solamente el bígamo cree de verdad en el matrimonio.

Es necesario ser casi un genio para ser un buen marido.

El matrimonio es al amor lo que el vinagre al vino. El tiempo hace que pierda su primer sabor.

Cuando dos personas están bajo la influencia de la más violenta, la más insana, la más ilusoria y la más fugaz de las pasiones, se les pide que juren que seguirán continuamente en esa condición excitada, anormal y agotadora hasta que la muerte los separe.

El matrimonio es la escuela segura del orden, de la bondad, de la humanidad, que son cualidades mucho más necesarias que la instrucción y el talento.

Antes del matrimonio se considera el amor teóricamente; en el matrimonio se pasa a la práctica. Ahora bien, todos saben que las teorías no siempre concuerdan con la práctica.

La única objeción al matrimonio científico que merece una atención definitiva, es sencillamente que una tal cosa sólo podría ser impuesta a inimaginables esclavos y cobardes. Yo no sé si los casamenteros científicos tienen razón o no la tienen cuando dicen que la intervención médica produciría hombres fuertes y sanos. Yo sólo estoy seguro de que, si así fuese, el primer acto de los hombres fuertes y sanos sería aplastar la intervención médica.

El enamoramiento es el peor consejero del matrimonio.

El único matrimonio que hace feliz al hombre es el de sus hijos.

Temáticas relacionadas

Publicidad