Frases sobre La Muerte

La muerte es un ensueño sin ensueños.

La muerte es dulce; pero su antesala, cruel.

Una muerte bella honra toda la vida.

Ni el sol, ni la muerte pueden mirarse fijamente.

La muerte siempre es temprana y no perdona a ninguno.

Lo que pensamos de la muerte sólo tiene importancia por lo que la muerte nos hace pensar de la vida.

Al palpar la cercanía de la muerte, vuelves los ojos a tu interior y no encuentras más que banalidad, porque los vivos, comparados con los muertos, resultamos insoportablemente banales.

Me anuncian la muerte de uno cuya presencia no me entusiasmaba y pienso: yo no pedía tanto.

Ni temas ni desees la muerte.

La muerte es el menor de todos los males.

Incierto es el lugar en donde la muerte te espera; espérela, pues, en todo lugar.

La muerte es cobarde para los que no la huyen y animosa para los que la temen.

Conviene vivir considerando que se ha de morir; la muerte siempre es buena; parece mala a veces porque es malo a veces el que muere.

La muerte tiene una sola cosa agradable: las viudas.

La vida es una gran sorpresa. No veo por qué la muerte no podría ser una mayor.

¿Por qué no salir de esta vida como sale de un banquete el convidado harto?

Siempre son los demás los que se mueren.

La muerte es una amarga pirueta de la que no guardan recuerdo los muertos, sino los vivos.

La muerte es una traición de Dios.

Sigo preguntándome si hay vida después de la muerte. Y si la hay, ¿Le cambiarán a uno un billete de veinte pavos?.

Es la muerte la falta de instrumentos del alma por los cuales se prolonga la vida.

La pálida muerte lo mismo llama a las cabañas de los humildes que a las torres de los reyes.

La muerte aceptada con resignación no es ningún honor.

La muerte es algo tan tremendamente airado, que sólo la desnudez, la elemental desnudez, puede escindirla del ridículo.

Publicidad