Frases sobre El Ser humano

Sería muy simpático que existiera dios, que hubiese creado el mundo y fuese una benevolente providencia; que existieran un orden moral en el universo y una vida futura; pero es un hecho muy sorprendente el que todo esto sea exactamente lo que nosotros nos sentimos obligados a desear que exista.

¡Qué irónico es que precisamente por medio del lenguaje un hombre pueda degradarse por debajo de lo que no tiene lenguaje!

Todo el que disfruta cree que lo que importa del árbol es el fruto, cuando en realidad es la semilla. He aquí la diferencia entre los que creen y los que disfrutan.

Solamente aquellos espíritus verdaderamente valerosos saben la manera de perdonar. Un ser vil no perdona nunca porque no está en su naturaleza.

Vale más hacer y arrepentirse, que no hacer y arrepentirse.

Es posible conseguir algo luego de tres horas de pelea, pero es seguro que se podrá conseguir con apenas tres palabras impregnadas de afecto.

El sexo es lo más divertido que se puede hacer sin reír.

A perdonar sólo se aprende en la vida cuando a nuestra vez hemos necesitado que nos perdonen mucho.

Si los hombres han nacido con dos ojos, dos orejas y una sola lengua es porque se debe escuchar y mirar dos veces antes de hablar.

Hase de hablar como en testamento, que a menos palabras, menos pleitos.

El sexo forma parte de la naturaleza. Y yo me llevo de maravilla con la naturaleza.

Me he arrepentido de haber hablado, pero nunca de haber guardado silencio.

Así como el árbol se fertiliza con sus hojas secas que caen y crece por sus propios medios, el hombres se engrandece con todas sus esperanzas destruidas y con todos sus cariños deshechos.

No hay nada tan increíble que la oratoria no pueda volverlo aceptable.

Para los hombres, aceptar es dar; para las mujeres, dar es recibir.

Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar.

Se perdona mientras se ama.

El sexo sólo es sucio si se hace bien.

Muchas veces lo que se calla hace más impresión que lo que se dice.

Es mil veces más fácil no decir lo que pensamos en un momento de ira, que disculparnos después.

El amor es la respuesta, pero mientras usted la espera, el sexo le plantea unas cuantas preguntas.

Si de verdad vale la pena hacer algo, vale la pena hacerlo a toda costa.

Hay algo que da esplendor a cuanto existe, y es la ilusión de encontrar algo a la vuelta de la esquina.

Si no esperas lo inesperado no lo reconocerás cuando llegue.

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