Frases cortas

Una selección de las mejores frases cortas sobre el amor, la amistad, etc para redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, etc.

La edad adulta es cuando te has encontrado con tanta gente que cada nueva persona te recuerda a otra.

Sorprenderse, extrañarse, es comenzar a entender.

Ni el pasado existe ni el futuro. Todo es presente.

Debemos buscar a alguien con quien comer y beber antes de buscar algo que comer y beber, pues comer solo es llevar la vida de un león o un lobo.

La independencia siempre fue mi deseo; la dependencia siempre fue mi destino.

Uno puede defenderse de los ataques; contra el elogio se está indefenso.

La razón obra con lentitud, y con tantas miras, sobre tantos principios, que a cada momento se adormece o extravía. La pasión obra en un instante.

El hombre feliz es aquel que siendo rey o campesino, encuentra paz en su hogar.

Dios ha muerto. Parece que lo mataron los hombres.

Lo peor que puede pasarle aun hombre es llegar a pensar mal de sí mismo.

La belleza es una carta de recomendación que nos gana de antemano los corazones.

Conviene reír sin esperar a ser dichoso, no sea que nos sorprenda la muerte sin haber reído.

Un cínico es un hombre que, cuando huele flores, busca un ataúd alrededor.

La estadística es una ciencia que demuestra que si mi vecino tiene dos coches y yo ninguno, los dos tenemos uno.

Cuando un médico va detrás del féretro de su paciente, a veces la causa sigue al efecto.

Cuando estoy con un amigo no estoy solo ni somos dos.

La música empieza donde se acaba el lenguaje.

Nunca escribo mi nombre en los libros que compro hasta después de haberlos leído, porque sólo entonces puedo llamarlos míos.

Empieza cada día con una sonrisa y mantenla todo el día.

Cuanto más vivo, más maravillosa se vuelve la vida.

La amistad, como el diluvio universal, es un fenómeno del que todo el mundo habla, pero que nadie ha visto con sus ojos.

Sólo una persona mediocre está siempre en su mejor momento.

Avaro es el que no gasta en lo que debe, ni lo que debe, ni cuando debe.

¡Venturoso aquel a quien el cielo dio un pedazo de pan, sin que le quede obligación de agradecérselo a otro que al mismo cielo!