Frases sobre Los Libros

Un libro abierto es un cerebro que habla; cerrado un amigo que espera; olvidado, un alma que perdona; destruido, un corazón que llora.

Los libros son, entre mis consejeros, los que más me agradan, porque ni el temor ni la esperanza les impiden decirme lo que debo hacer.

Algunos libros son probados, otros devorados, poquísimos masticados y digeridos.

Los libros no se han hecho para servir de adorno: sin embargo, nada hay que embellezca tanto como ellos en el interior del hogar.

El regalo de un libro, además de obsequio, es un delicado elogio.

Para viajar lejos, no hay mejor nave que un libro.

Libros, caminos y días dan al hombre sabiduría.

Los libros sólo tienen valor cuando conducen a la vida y le son útiles.

Nunca releo mis libros, porque me da miedo.

La lectura de un buen libro es un diálogo incesante en que el libro habla y el alma contesta.

Un libro es un regalo estupendo, porque muchas personas sólo leen para no tener que pensar.

Nunca escribo mi nombre en los libros que compro hasta después de haberlos leído, porque sólo entonces puedo llamarlos míos.

La verdadera universidad de hoy en día es una colección de libros.

Un hogar sin libros es como un cuerpo sin alma.

Un libro es como un jardín que se lleva en el bolsillo.

El libro es fuerza, es valor, es fuerza, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor.

He buscado el sosiego en todas partes, y sólo lo he encontrado sentado en un rincón apartado, con un libro en las manos.

Cuanto más crece nuestro conocimiento de los buenos libros, tanto más disminuye el círculo de los hombres cuya compañía nos resulta ingrata.

Un libro hermoso es una victoria ganada en todos los campos de batalla del pensamiento humano.

Los libros son amigos que nunca decepcionan.

La gente que escribe libros, rara vez son intelectuales. Los intelectuales son gente que hablan sobre los libros que han escrito otros.

Un libro, como un viaje, se comienza con inquietud y se termina con melancolía.

Los libros tienen los mismos enemigos que el hombre: el fuego, la humedad, los animales, el tiempo y su propio contenido.

El hallazgo afortunado de un buen libro puede cambiar el destino de un alma.

Publicidad