Frases sobre El Deseo

Cuando alguien desea algo debe saber que corre riesgos y por eso la vida vale la pena.

A cierta edad, un poco por amor propio, otro poco por picardía, las cosas que más deseamos son las que fingimos no desear.

Amor y deseo son dos cosas diferentes; que no todo lo que se ama se desea, ni todo lo que se desea se ama.

Sólo es inmensamente rico aquel que sabe limitar sus deseos.

No pretendas que las cosas ocurran como tu quieres. Desea, más bien, que se produzcan tal como se producen, y serás feliz.

Vivir sus deseos, agotarlos en la vida, es el destino de toda existencia.

A un alma se le mide por la amplitud de sus deseos, del mismo modo que se juzga de antemano una catedral por la altura de sus torres.

El deseo nos fuerza a amar lo que nos hará sufrir.

Teméis todas las cosas como mortales y todas las deseáis como inmortales.

La vida no está hecha de deseos y sí de los actos de cada uno.

Lo mucho se vuelve poco con sólo desear otro poco más.

Sólo hay una fuerza motriz: el deseo.

Si no tienes ganas de ser frustrado jamás en tus deseos, no desees sino aquello que depende de ti.

El hombre se dedica a desear en voz alta aquello que jamás se esfuerza en alcanzar.

El deseo y la felicidad no pueden vivir juntos.

¡Cómo pinta el deseo los colores del iris en las nieblas de la vida!

Disminuye el deseo de todas las cosas cuando la ocasión es demasiado fácil.

Los deseos de nuestra vida forman una cadena, cuyos eslabones son las esperanzas.

El hombre tiene el amor por ala, y el deseo por yugo.

El destino puede seguir dos caminos para causar nuestra ruina: rehusarnos el cumplimiento de nuestros deseos y cumplirlos plenamente.

El deseo vence al miedo.

Donde acaba el deseo comienza el temor.

Todo deseo estancado es un veneno.

El amor y el deseo son las alas del espíritu de las grandes hazañas.

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