Frases sin clasificar

La policía a veces inventa más de lo que descubre.

Las valiosas presas convierten en ladrones a los hombres honrados.

No se puede repicar y andar en la procesión.

Lo más escandaloso que tiene el escándalo es que uno se acostumbra.

Desnudo nací, desnudo me hallo: ni pierdo ni gano.

Apresúrate lentamente.

Seguir un sólo camino es retroceder.

Los hombres sabios nos han enseñado que no sólo hay que elegir entre los males el menor, sino también sacar de ellos todo el bien que puedan contener.

Entre sastres no se pagan hechuras.

Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.

El enano ve gigantes por todas partes.

Al amor, al baño y a la tumba, se debe ir desnudo.

Manos blancas no ofenden.

Una maldición nunca ha matado una mosca.

Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.

La totalidad esta presente incluso en las piezas rotas.

En casa del herrero, cuchillo de palo.

De haber escrito mi propio epitafio este hubiese sido: Tuve una riña de enamorados con el mundo.

Una mujer disfruta con la certeza de acariciar un cuerpo cuyos secretos conoce y cuyas preferencias son sugeridas por el suyo propio.

En el Cielo dicen Aleluya, porque en la Tierra han dicho Amén.

Las cosas de palacio van despacio.

Al que al cielo escupe, en la cara le cae.

La fantasía nunca arrastra a la locura; lo que arrastra a la locura es precisamente la razón. Los poetas no se vuelven locos, pero sí los jugadores de ajedrez.

Ande yo caliente ríase la gente.

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