Frases sin clasificar

Todo lo difícil debe intentarse mientras es fácil.

Mezcladas andan las cosas: junto a las ortigas nacen las rosas.

La perfección del que imparte órdenes es ser pacífico; del que combate, carecer de cólera; del que quiere vencer, no luchar; del que se sirve de los hombres, ponerse por debajo de ellos.

No se puede repicar y andar en la procesión.

De haber escrito mi propio epitafio este hubiese sido: Tuve una riña de enamorados con el mundo.

Cada oveja con su pareja.

Uno levanta la caza y otro la mata.

Si no tenemos miedo de los hombres y buscamos sólo la verdad de Dios, estoy seguro de que todos podremos ser sus mensajeros. En lo que a mi respecta, creo sinceramente que respondo a estas dos condiciones.

El enano ve gigantes por todas partes.

Cada cosa que existe es una virgen que ha de ser amada para hacerse fecunda.

Manos blancas no ofenden.

Una mujer disfruta con la certeza de acariciar un cuerpo cuyos secretos conoce y cuyas preferencias son sugeridas por el suyo propio.

Si un ciego guía a otro ciego, ambos caerán en la hoya.

De devociones absurdas y santos amargados, líbranos, Señor.

La policía a veces inventa más de lo que descubre.

Aramos, dijo la mosca al buey.

Da lo que mandas y manda lo que quieras.

Quien mucho abarca, poco aprieta.

Si prestas, o pierdes el dinero o ganas un enemigo.

Sólo un loco celebra que cumple años.

Seguir un sólo camino es retroceder.

Lo más escandaloso que tiene el escándalo es que uno se acostumbra.

En el Cielo dicen Aleluya, porque en la Tierra han dicho Amén.

El que menos corre, vuela.

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