Frases cortas

Una selección de las mejores frases cortas sobre el amor, la amistad, etc para redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, etc.

Ya te lo decía yo.
Era imposible el olvido.
Fuimos verdad. Y quedó.

Mi pedagogía siempre se reducía a dos palabras: amor y provocación.

Todo está en la infancia, hasta aquella fascinación que será porvenir y que sólo entonces se siente como una conmoción maravillosa.

Con una mentira es posible que engañes a alguien; pero cualquier mentira te dice a ti mismo una gran verdad indiscutible: eres débil.

El defecto más grave del hombre es la ingratitud.

Cuando los abusos son grandes y arraigados, el empuje para arrancarlos ha de ser fuerte.

Madurar es perder algunas ilusiones para empezar a tener otras.

¿Qué ha contribuido más a la felicidad humana, lo real o lo imaginario?

Quien no sabe la verdad sólo es un estúpido, pero quien la sabe y la llama mentira, es un criminal.

El caos con frecuencia genera vida, cuando el orden genera hábitos.

Es mejor arriesgarse a salvar a un culpable que condenar a un inocente.

Nadie puede llevar mucho tiempo una máscara. Lo que se finge recupera rápidamente su naturaleza.

La belleza del cosmos no procede sólo de una unidad en la variedad, sino también de la variedad en la unidad.

No todos los hombres reconocen que la fidelidad y la justicia son principios.

Guardad la luna y desmontad el sol,
vaciad el océano y barred los bosques;
porque ya nada puede servir para nada.

Las melodías conocidas dulces son, pero las desconocidas aún son más dulces.

El recuerdo es la presencia invisible.

No necesitamos que nos dejen tranquilos. De cuando en cuando, precisamos estar seriamente preocupados.

La tarea que debemos plantearnos no es sentirnos seguros, sino ser capaces de tolerar la inseguridad.

Los árboles esperan: tú no esperes,
es el tiempo de vivir, el único.

Es la marca misma del espíritu de rebelión anhelar la felicidad en esta vida.

Puede que no haya llegado donde tenía la intención de ir, pero creo que he terminado donde tenía que estar.

La plena igualdad de las mujeres sería la señal más segura de la civilización y duplicaría las fuerzas intelectuales del género humano.

Puesto que la muerte es inevitable, olvidémosla.

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