Frases sobre la esperanza

Si llega el Invierno, ¿puede la Primavera estar tan lejos?

Trata de mantener siempre un trozo de cielo azul encima de la cabeza.

Hay aire y sol, hay nubes. Allá arriba un cielo azul (...) Hay esperanza, en suma. Hay esperanza para nosotros, contra nuestro pesar.

Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que algún día, cada uno pueda encontrar la suya.

Qué le voy a hacer, soy un esperanzado sin remedio.

Me niego a aceptar la idea de que la humanidad está trágicamente vinculada a la opaca medianoche del racismo y de la guerra, que hacen imposible alcanzar el amanecer de la paz y la fraternidad.

La esperanza es para el alma lo que la respiración es para el ser vivo. Cuando falta la esperanza, el alma se anquilosa y extenúa.

La esperanza es un riesgo que hay que correr.

Todos estamos en la cloaca, pero algunos estamos mirando a las estrellas.

Esperar es siempre temer.

Comer pan sin esperanza es igual que morirse poco a poco de hambre.

Bienaventurado el hombre que no espera nada, porque nunca será decepcionado.

Hay una grieta en todo; solo así entra la luz.

La esperanza le pertenece a la vida, es la vida misma defendiéndose.

La esperanza es esa cosa con plumas que se posa en el alma y canta sin parar.

Debemos aceptar la decepción finita, pero nunca perder la infinita esperanza.

La esperanza sonríe desde el umbral del año que viene, susurrando: 'será más feliz'.

Hasta el día en que Dios se digne descifrar el porvenir al hombre, toda la sabiduría humana estará resumida en dos palabras: ¡Confiar y esperar!

Todas mis esperanzas están en mí.

Eso era todo lo que un hombre necesitaba: esperanza. Era la falta de esperanza lo que hundía a un hombre.

Esperanza no es lo mismo que optimismo. No es la convicción de que algo saldrá bien, sino la certeza de que algo tiene sentido, independientemente de cómo resulte.

La esperanza es el deber del sentimiento.

Cada vez que un hombre defiende un ideal, actúa para mejorar la suerte de otros, o lucha contra una injusticia, transmite una onda diminuta de esperanza.

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