Frases sobre la libertad

Toda sociedad en la que la gente interfiere en la vida privada de los demás no es una buena sociedad; todo Estado en que el gobierno ‘sabe de usted más que usted’, es un Estado que debe ser derribado.

No hay barrera, cerradura ni cerrojo que puedas imponer a la libertad de mi mente.

Solamente en los sueños somos libres. El resto del tiempo necesitamos el sueldo.

Te dicen descuidado por que están acostumbrados a los jardines, no a la selva.

Que es mi barco mi tesoro,
que es mi dios la libertad,
mi ley, la fuerza y el viento,
mi única patria, la mar.

Sólo el que sabe es libre y más libre el que más sabe. No proclaméis la libertad de volar, sino dad alas.

Para una nación la libertad es más importante que la riqueza, y, en la vida política, esta es una condición indispensable para vivir al menos humanamente.

No hay nada que pueda quitar la libertad a un hombre salvo otros hombres. Para ser libre, un hombre debe ser libre de sus hermanos.

No se puede ir por ahí construyendo un mundo mejor para la gente. Sólo la gente puede construir un mundo mejor para la gente. Si no, es solamente una jaula.

Por cada hombre libre que cae nacen diez esclavos y el porvenir se ensombrece un poco más.

Conseguir un pensamiento libre en la sociedad actual es difícil porque la democracia está pervertida y secuestrada.

Uno no debe nunca consentir arrastrarse cuando siente el impulso de volar.

Solo puedes proteger tus libertades protegiendo las de los demás. Sólo puedes ser libre si yo lo soy.

Nunca te quejes de lo que en todo momento está en tu poder para liberarte.

La libertad de pensar, y de mal pensar y de pensar poco, la libertad de elegir yo misma mi vida, de elegirme a mí misma.

La desobediencia es el verdadero fundamento de la libertad. Los obedientes deben ser esclavos.

La libertad, para realizarse, debe bajar a la tierra y encarnar entre los hombres. No le hacen falta alas sino raíces.

Libertad es nuestra propia tiranía; tiranía es la libertad de los demás.

La libertad pertenece a quien la conquista.

Lloramos porque no podemos amar, porque no nos interesa nada, no creemos en nada, vivimos para nada, porque somos libres; libres como las barcas perdidas en el mar.

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