Frases sobre La Libertad

Qué pequeña es la luz de los faros de quien sueña con la libertad.

Si no estás preparado para morir por ella, saca la palabra "libertad" de tu vocabulario.

Mi prisión será mi tumba antes de ceder un ápice; pues mi conciencia no se debe a ningún mortal.

La libertad es poder decir libremente que dos y dos son cuatro. Si se concede esto, todo lo demás vendrá por sus pasos.

La libertad de pensar, y de mal pensar y de pensar poco, la libertad de elegir yo misma mi vida, de elegirme a mí misma.

Uno tiene que ir muy lejos, para saber hasta dónde se puede ir.

Aquéllos que niegan la libertad a otros no la merecen para sí, y bajo un Dios justo no pueden conservarla mucho tiempo.

Bien, y ahora ¿quién nos liberará de nuestros liberadores?

No soy ningún pájaro, ni nadie me ha echado la red. Soy un ser humano con voluntad independiente que ahora ejerzo yéndome de tu lado.

Pueden forzarte a decir cualquier cosa, pero no hay manera de que te lo hagan creer. Dentro de ti no pueden entrar nunca.

El que se encadena a una alegría, destruye una vida libre; pero el que besa la alegría en su vuelo, vive el amanecer de la eternidad.

Debemos ser libres no porque reclamamos la libertad sino porque la practicamos.

Nadie puede darte tu libertad. Nadie puede darte tu igualdad o justicia o cualquier otra cosa. Si las quieres, cógelas.

El acto de desobediencia, como acto de libertad, es el comienzo de la razón.

La libertad es un aire habitual, sin perfumes exóticos, que se respira junto con el oxígeno sin pensarlo, pero conscientes de que existe.

Desde la infancia nos enseñan; primero a creer lo que nos dicen las autoridades, los curas, los padres... Y luego a razonar sobre lo que hemos creído. La libertad de pensamiento es al revés, lo primero es razonar y luego creeremos lo que nos ha parecido bien de lo que razonamos.

Nada hay más fecundo en maravillas que el arte de ser libre; pero nada asimismo tan duro como el aprendizaje de la libertad.

Conseguir un pensamiento libre en la sociedad actual es difícil porque la democracia está pervertida y secuestrada.

La libertad sin obediencia es confusión, y la obediencia sin libertad es esclavitud.

No puedes separar la paz de la libertad, porque nadie puede estar en paz, a no ser que tenga su libertad.

Sólo los hombres libres pueden negociar; los presos no pueden firmar contratos. Su libertad y la mía no pueden separarse.

¡Libertad, libertad! ¡Cuántos crímenes se cometen en tu nombre!

Uno no siempre hace lo que quiere, pero tiene el derecho de no hacer lo que no quiere.

Pero yo no quiero la comodidad. Yo quiero a Dios, quiero la poesía, quiero el verdadero riesgo, quiero la libertad, quiero la bondad. Quiero el pecado.

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