Frases sobre Las Mujeres

Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas.

Las batallas contra las mujeres son las únicas que se ganan huyendo.

No hay nada como el amor de una mujer casada. Es una cosa de la que ningún marido tiene la menor idea.

Si usted quiere saber lo que una mujer dice realmente, mírela, no la escuche.

Las mujeres necesitamos la belleza para que los hombres nos amen, y la estupidez para que nosotras amemos a los hombres.

Elige una mujer de la cual puedas decir: Yo hubiera podido buscarla más bella pero no mejor.

No se es amigo de una mujer cuando se puede ser su amante.

Las mujeres con pasado y los hombres con futuro son las personas más interesantes.

La gran pregunta que nunca ha sido contestada y a la cual todavía no he podido responder, a pesar de mis treinta años de investigación del alma femenina, es: ¿qué quiere una mujer?

La única manera en que un hombre debe comportarse con una mujer es: haciendo el amor con ella, si es bonita, o con otra, si es fea.

La mujer es un manjar digno de dioses, cuando no lo cocina el diablo.

La mujer, está donde le corresponde. Millones de años de evolución no se han equivocado, pues la naturaleza tiene la capacidad de corregir sus propios defectos.

La más tonta de las mujeres puede manejar a un hombre inteligente, pero es necesario que una mujer sea muy hábil para manejar a un imbécil.

La mujer es como una buena taza de café: la primera vez que se toma, no deja dormir.

La intuición de una mujer es más precisa que la certeza de un hombre.

Las mujeres lo negaran o lo aceptaran, pero lo que siempre quieren es que se lo pidamos.

Cómo tener confianza de una mujer que le dice a uno su verdadera edad. Una mujer capaz de decir esto es capaz de decirlo todo.

Bien sé que las mujeres aman, por lo regular, a quienes lo merecen menos. Es que las mujeres prefieren hacer limosnas a dar premios.

No importa que las mujeres nos fastidien; lo que no soportamos es que nos fastidie siempre la misma.

La fuerza de las mujeres depende de que la psicología no puede explicarla. Los hombres pueden ser analizados; las mujeres sólo pueden ser amadas.

En ningún momento he dudado que las mujeres son tontas. Al fin y al cabo el Todopoderoso las creó a imagen y semejanza de los hombres.

En todo momento de mi vida hay una mujer que me lleva de la mano en las tinieblas de una realidad que las mujeres conocen mejor que los hombres y en las cuales se orientan mejor con menos luces.

Las mujeres no advierten lo que hacemos por ellas; no notan sino lo que dejamos de hacer.

Cuando somos jóvenes lamentamos no tener una mujer, cuando nos hacemos viejos lamentamos no tener a la mujer.

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