Frases sobre Los Libros

El recuerdo que deja un libro a veces es más importante que el libro en sí.

Ante ciertos libros, uno se pregunta: ¿quién los leerá? Y ante ciertas personas uno se pregunta: ¿qué leerán? Y al fin, libros y personas se encuentran.

Hay libros cortos que, para entenderlos como se merecen, se necesita una vida muy larga.

Desde el momento en que cogí su libro me caí al suelo rodando de risa. Algún día espero leerlo.

No es preciso tener muchos libros, sino tenerlos buenos.

Es cualquier libro discreto (que si cansa, de hablar deja) un amigo que aconseja y que reprende en secreto.

No hay dos personas que lean el mismo libro.

Hay un libro abierto siempre para todos los ojos: la naturaleza.

Los libros son el mejor viático que he encontrado para este humano viaje.

Los mejores libros son aquellos que quienes los leen creen que también ellos pudieron haberlos escrito.

Mis libros siempre están a mi disposición, nunca están ocupados.

Un buen libro es patrimonio de todo el mundo.

Ciertamente, es agradable ver estampado el propio nombre; un libro es siempre un libro, aunque no contenga nada.

¡Cuánta confianza nos inspira un libro viejo del cual el tiempo nos ha hecho ya la crítica!

Los libros son compañeros dulces para el que sufre, y si no pueden llevarnos a gozar de la vida, al menos nos enseñan a soportarla.

Todos los libros pueden dividirse en dos clases: libros del momento y libros de todo momento.

Carecer de libros propios es el colmo de la miseria.

Hay que escribir libros como quien compone música.

Por grandes y profundos que sean los conocimientos de un hombre, el día menos pensado encuentra en el libro que menos valga a sus ojos, alguna frase que le enseña algo que ignora.

No es posible vivir sin libros.

En muchas ocasiones la lectura de un libro ha hecho la fortuna de un hombre, decidiendo el curso de su vida.

Un buen libro no sólo se escribe para multiplicar y transmitir la voz, sino también para perpetuarla.

Estar a solas con un buen libro es ser capaz de comprenderte más a ti mismo.

Una casa sin libros es una casa sin dignidad.

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