Frases cortas
Una selección de las mejores frases cortas sobre el amor, la amistad, etc para redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, etc.
Sobre todo sé bueno: la bondad, más que ninguna otra cosa, es lo que mejor desarma a los hombres.
Nadie nace odiando a otra persona por el color de su piel, o su origen, o su religión.
La peor de las actitudes es la indiferencia, decir 'no puedo hacer nada, ya me las arreglaré'.
No hay nada más despreciable que el respeto basado en el miedo.
Conocerse a sí mismo no es garantía de felicidad, pero está del lado de la felicidad y puede darnos el coraje para luchar por ella.
El tabique que separa la sana autoconfianza de la insana arrogancia es realmente fino.
Hacer todo el bien posible, amar la libertad sobre todas las cosas y, aún cuando fuera por un trono, nunca traicionar la verdad.
Cuando dos hombres desean la misma cosa que no pueden gozar juntos se convierten en enemigos.
¡Pobre de mí! El amor no se cura con hierbas.
El lenguaje de hoy no es peor que el de ayer. Es más práctico. Como el mundo en que vivimos.
Hay que simpatizar siempre con la alegría de la vida. Cuanto menos se hable de las llagas de la vida, mejor.
La educación es el arma más poderosa para cambiar el mundo.
La Realidad es aquello que, incluso aunque dejes de creer en ello, sigue existiendo y no desaparece.
Si entre las muchas verdades eliges una sola y la persigues ciegamente, ella se convertirá en falsedad, y tú en un fanático.
¿No sabes tú que no es valentía la temeridad?
Cuando uno se acostumbra a no conseguir nunca lo que desea, ¿Sabes qué pasa? Que acaba por no saber incluso lo que quiere.
El mentiroso tiene dos males: que ni cree ni es creído.
Sólo dos legados duraderos podemos dejar a nuestros hijos: uno, raíces; otro, alas.
El gran peligro de la globalización es que nos empuja a una megalengua común.
El hombre valiente no es el que no siente miedo, sino aquel que conquista ese miedo.
Los imperios del futuro serán los imperios de la mente.
Nada te puede dar la paz, excepto tú mismo. Nada te puede dar la paz, excepto el triunfo de los principios.
¡Ah! Que venga el tiempo
En que los corazones se enamoren.
Dentro de mí hay otro hombre que está contra mí.