Frases cortas
Una selección de las mejores frases cortas sobre el amor, la amistad, etc para redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, etc.
Más lágrimas se derraman por las plegarias respondidas que por las no respondidas.
Procura ser quien eres, te amen o no.
Todo está en la infancia, hasta aquella fascinación que será porvenir y que sólo entonces se siente como una conmoción maravillosa.
Lo bueno necesita aportar pruebas; lo bello, no.
Para dialogar,
preguntad primero;
después..., escuchad.
Las leyes no se mejorarían nunca si no existieran numerosas personas cuyos sentimientos morales son mejores que las leyes existentes.
Para crear debes ser consciente de las tradiciones, pero para mantener las tradiciones debes de crear algo nuevo.
La perfección es una pulida colección de errores.
Lo que el maestro es, es más importante que lo que enseña.
Cuando perdemos a alguien a quien amamos, nuestras lágrimas amargas se suscitan por el recuerdo de las horas en las que no amamos lo suficiente.
A veces, cuando se innova, se cometen errores. Es mejor admitirlos rápidamente, y seguir adelante con la mejora de tus otras innovaciones.
La esperanza es el deber del sentimiento.
Con una mentira es posible que engañes a alguien; pero cualquier mentira te dice a ti mismo una gran verdad indiscutible: eres débil.
El encanto de la belleza estriba en su misterio; si deshacemos la trama sutil que enlaza sus elementos, se evapora toda la esencia.
La dicha no es más que sueño, y el dolor la realidad.
Tienes que amar la lectura para poder ser un buen escritor, porque escribir no empieza contigo.
¡Si yo no hiciera al menos una locura por año, me volvería loco!
No razonaré, ni compararé; mi tarea es crear.
No hay vidas pequeñas; cuando la miramos de cerca, toda vida es grande.
La mente se estira por una nueva idea o sensación, y nunca se contrae de nuevo a sus antiguas dimensiones.
Cada día sin gozo no fue tuyo:
fue sólo durar en él. Cuanto vivas
sin gozarlo, no vives.
Siempre he creído que lo bueno no era sino lo bello puesto en acción.
Los dictadores pueden reformar las leyes; pero no las costumbres.
La conciencia vale por mil testigos.