Frases cortas

Una selección de las mejores frases cortas sobre el amor, la amistad, etc para redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, etc.

No progresas mejorando lo que ya esta hecho, sino esforzándote por lograr lo que aun queda por hacer.

Cuando alguien te lame las suelas de los zapatos, colócale el pie encima antes de que comience a morderte.

Donde reina el amor, sobran las leyes.

Hay tantas mujeres bellas, pero no hay perfectas.

Quiero llorar porque me da la gana.

La adicción nunca debería ser tratada como un delito. Debe ser abordada como un problema de salud.

Algunas personas enfocan su vida de modo que viven con entremeses y guarniciones. El plato principal nunca lo conocen.

Si eliges entre el menor de dos males, al final del día, sigues teniendo mal.

La felicidad del cuerpo se funda en la salud; la del entendimiento, en el saber.

Nadie sabe de lo que es capaz hasta que lo intenta.

No pretendas apagar con fuego un incendio, ni remediar con agua una inundación.

Hay que acostumbrarse a vivir con los enemigos, ya que no a todos podemos hacerles nuestros amigos.

En los ojos del joven, arde la llama; en los del viejo, brilla la luz.

¿No tienes enemigos? ¿Es que jamás dijiste la verdad o jamás amaste la justicia?

Cualquier cosa que se quiere decir sólo hay una palabra para expresarla, un verbo para animarla y un adjetivo para calificarla.

Nuestros pensamientos más importantes son los que contradicen nuestros sentimientos.

El misterio es la cosa más bonita que podemos experimentar. Es la fuente de todo arte y ciencia verdaderos.

¿No es la vida cien veces demasiado breve para aburrirnos?

No hay riqueza tan segura como un amigo seguro.

El ejecutivo del Estado moderno no es otra cosa que un comité de administración de los negocios de la burguesía.

No hay que elegir por esposa sino a la mujer que uno elegiría por amigo si fuera hombre.

La calma absoluta no es la ley del océano. Lo mismo ocurre en el océano de la vida.

El que emplea demasiado tiempo en viajar acaba por tornarse extranjero en su propio país.

Dios, aunque invisible, tiene siempre una mano tendida para levantar por un extremo la carga que abruma al pobre.