Frases cortas

Una selección de las mejores frases cortas sobre el amor, la amistad, etc para redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, etc.

Los excelsos regalos de los dioses no pueden ser destruidos con facilidad por los mortales hombres, ni ceder a sus fuerzas.

Homero (VIII AC-VIII AC) Poeta y rapsoda griego.
Don

Hay mucha gente que cuando ha de hacer algo, hace algo; aunque no sea exactamente lo que ha de hacer.

Apártate progresivamente, sin rupturas violentas, del amigo para quien representas un medio en vez de ser un fin.

Leer es el único acto soberano que nos queda.

Una buena novela nos dice la verdad sobre su protagonista; pero una mala nos dice la verdad sobre su autor.

Las conexiones de las verdades son distintas de las conexiones de las cosas, que son "verdaderas" en aquellas.

La historia del toreo está ligada a la de España, tanto que sin conocer la primera, resultará imposible comprender la segunda.

No podemos negociar con aquéllos que dicen, «lo que es mío es mío y lo que es tuyo es negociable».

De la mano a la boca se pierde la sopa.

Todos o casi todos distinguen el alma por tres de sus atributos: el movimiento, la sensación y la incorporeidad.

El hombre es el único que envejece; todo lo demás rejuvenece en torno suyo cada día.

Los peores embusteros son nuestros propios temores.

Lo comprado al precio de muchos ruegos, es caro.

Todos los pueblos del mundo que han lidiado por la libertad han exterminado al fin a sus tiranos.

La desdicha es el vínculo más estrecho de los corazones.

La alegría no produce buenas historias.

La salud del pueblo está en la supremacía de la ley.

Un Estado próspero honra a los dioses.

De la mar, el mero, y de la tierra, el carnero.

Para la felicidad son menos nefastos los males que el aburrimiento.

Mis libros siempre están a mi disposición, nunca están ocupados.

Los mejores libros son aquellos que quienes los leen creen que también ellos pudieron haberlos escrito.

Las ciudades son el abismo de la especie humana.

Las preocupaciones acaban por comerse unas a otras, y al cabo de diez años, se da uno cuenta de que se sigue viviendo.