Frases cortas
Una selección de las mejores frases cortas sobre el amor, la amistad, etc para redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, etc.
Puedes dar un mejor sermón con tu vida que con tus labios.
—La ilusión no se come —dijo ella.
—No se come, pero alimenta —replicó el coronel.
Nunca he pretendido que me tengas por superior, a condición de que no me tengas por inferior.
La mayoría de la gente se arruina por invertir demasiado en la prosa de la vida. Arruinarse por la poesía es un honor.
¡Todo lo que es verdadero es mío! ... sepan que lo sublime es un bien común.
Si la perfección no fuera quimérica, no tendría tanto éxito.
La ira: un ácido que puede hacer más daño al recipiente en la que se almacena que en cualquier cosa sobre la que se vierte.
Cuando la edad de las pasiones ha pasado ¿qué otra cosa podemos desear si no es evadirnos de la vida con la menor cantidad posible de dolor?
Dime de qué presumes y te diré de qué careces.
Todo es bello, o tiene su belleza. Hay que hablar de un cerdo como de una flor.
Escribo por la misma razón que respiro ... porque si no lo hiciera, moriría.
Siempre es una palabra que no está permitida a los hombres.
El dinero, que ha hecho morir a tantos cuerpos, hace morir todos los días a miles de almas.
Nunca, en verdad, vacilé en la convicción de que la felicidad es la prueba de toda regla de conducta y el fin de la vida.
La libertad no es otra cosa que aquello que la sociedad tiene el derecho de hacer y el estado no tiene el derecho de impedir.
No siempre podemos agradar, pero siempre podemos tratar de ser agradables.
Si de una discusión pudiese salir la menor verdad, se discutiría menos.
El peor pecado hacia nuestros semejantes no es odiarlos, sino tratarlos con indiferencia: esa es la esencia de la inhumanidad.
Pienso que todos estamos ciegos. Somos ciegos que pueden ver, pero que no miran.
Es que no hay buena revolución que no sea traicionada, sólo las malas revoluciones no se traicionan a sí mismas.
Demasiado tarde comprendí que no es posible esperar a ser perfecto, que hay que salir a la vida y caerse y levantarse como todo el mundo.
La moral es la regla de las costumbres. Y las costumbres son los hábitos. La moral es, pues, la regla de los hábitos.
El pan más sabroso y la comodidad más agradable son los que se ganan con el propio sudor.
Lo arbitrario no sólo es funesto cuando se utiliza para el crimen. Empleado contra el crimen, también es peligroso.