Frases cortas

Una selección de las mejores frases cortas sobre el amor, la amistad, etc para redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, etc.

Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales.

La multitud obedece más a la necesidad que a la razón, y a los castigos más que al honor.

Amor se llama el juego en el que un par de ciegos juegan a hacerse daño.

Todo amante es un soldado en guerra.

Es posible conseguir algo luego de tres horas de pelea, pero es seguro que se podrá conseguir con apenas tres palabras impregnadas de afecto.

Si tenéis el hábito de tomar las cosas con alegría, rara vez os encontraréis en circunstancias difíciles.

Nada nos hace envejecer con más rapidez que el pensar incesantemente en que nos hacemos viejos.

Nadie puede hacernos sentir inferiores sin nuestro consentimiento.

Me gustan más los sueños del futuro que la historia del pasado.

En los inicios de un amor los amantes hablan del futuro, en sus postrimerías, del pasado.

La soberbia no es grandeza sino hinchazón; y lo que está hinchado parece grande pero no está sano.

La sabiduría nos llega cuando ya no nos sirve de nada.

La felicidad es un artículo maravilloso: cuanto más se da, más le queda a uno.

La juventud es el paraíso de la vida, la alegría es la juventud eterna del espíritu.

Cualquier cosa que el hombre gane debe pagarla cara, aunque no sea más que con el miedo de perderla.

Nada pesa tanto como el corazón cuando está cansado.

Vale más hacer y arrepentirse, que no hacer y arrepentirse.

En la música todos los sentimientos vuelven a su estado puro y el mundo no es sino música hecha realidad.

No está mal ser bella; lo que está mal es la obligación de serlo.

La intuición de una mujer es más precisa que la certeza de un hombre.

La dependencia de las personas de la televisión es el hecho más destructivo de la civilización actual.

Como no me he preocupado de nacer, no me preocupo de morir.

Los delitos deben ser calificados según el daño infligido a la sociedad.

La ausencia disminuye las pequeñas pasiones y aumenta las grandes, lo mismo que el viento apaga las velas y aviva las hogueras.