Frases cortas

Una selección de las mejores frases cortas sobre el amor, la amistad, etc para redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, etc.

Es amigo mío aquel que me socorre, no el que me compadece.

Lo único capaz de consolar a un hombre por las estupideces que hace, es el orgullo que le proporciona hacerlas.

Tengo tres perros peligrosos: la ingratitud, la soberbia y la envidia. Cuando muerden dejan una herida profunda.

La desgracia de Don Quijote no fue su fantasía, sino Sancho Panza.

Amigo es el que en la prosperidad acude al ser llamado y en la adversidad sin serlo.

La libertad es, en la filosofía, la razón; en el arte, la inspiración; en la política, el derecho.

No hay árbol que el viento no haya sacudido.

Tu mejor maestro es tu último error.

En tu relación con cualquier persona, pierdes mucho si no te tomas el tiempo necesario para comprenderla.

La sociedad está bien ordenada cuando los ciudadanos obedecen a los magistrados, y los magistrados a las leyes.

Hacer el amor implica una conexión con el amor que no se da todo el tiempo, ni siquiera entre dos personas que se aman.

No le evitéis a vuestros hijos las dificultades de la vida, enseñadles más bien a superarlas.

Las ideas no son responsables de lo que los hombres hacen de ellas.

Nuestra envidia dura siempre más que la dicha de aquellos que envidiamos.

El hombre, en su orgullo, creó a Dios a su imagen y semejanza.

El amor jamás reclama; da siempre. El amor tolera, jamás se irrita, nunca se venga.

Cuatro características corresponden al juez: Escuchar cortésmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir imparcialmente.

La ambición está más descontenta de lo que no tiene que satisfecha de lo que tiene.

Los amigos son como los taxis, cuando hay mal tiempo escasean.

La música puede dar nombre a lo innombrable y comunicar lo desconocido.

Aléjese de los palacios el que quiera ser justo. La virtud y el poder no se hermanan bien.

Si quieres conocer a una persona, no le preguntes lo que piensa sino lo que ama.

Para enseñar a los demás, primero has de hacer tú algo muy duro: has de enderezarte a ti mismo.

El hombre que ha perdido la aptitud de borrar sus odios está viejo, irreparablemente.