Frases cortas

Una selección de las mejores frases cortas sobre el amor, la amistad, etc para redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, etc.

No puede existir bondad alguna donde no haya conocimiento de ella.

El genio se compone del dos por ciento de talento y del noventa y ocho por ciento de perseverante aplicación.

El pesimista se queja del viento; el optimista espera que cambie; el realista ajusta las velas.

Temed el amor de la mujer más que el odio del hombre.

Tengo dos problemas para jugar al fútbol. Uno es la pierna izquierda. El otro es la pierna derecha.

El sabio sabe que ignora.

No soy tan joven como para saberlo todo.

Mientras pensaba que estaba aprendiendo a vivir, he aprendido cómo morir.

La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.

Ningún gobierno puede mantenerse sólido mucho tiempo sin una oposición temible.

Cada uno muestra lo que es en los amigos que tiene.

Trabajar constituye un deber indispensable para el hombre social. Rico o pobre, poderoso o débil, todo ciudadano ocioso es un ladrón.

Jamás hay que discutir con un superior, pues se corre el riesgo de tener razón.

Lee y conducirás, no leas y serás conducido.

Yo no sé si Dios existe, pero si existe, sé que no le va a molestar mi duda.

La televisión es maravillosa. No sólo nos produce dolor de cabeza, sino que además en su publicidad encontramos las pastillas que nos aliviarán.

El trabajo más productivo es el que sale de las manos de un hombre contento.

El trabajo ayuda siempre, puesto que trabajar no es realizar lo que uno imaginaba, sino descubrir lo que uno tiene dentro.

¿Qué sabe el pez del agua donde nada toda su vida?.

Sin la amistad, el mundo es un desierto.

A excepción del hombre, ningún ser se maravilla de su propia existencia.

Hay una teoría infalible sobre la amistad: siempre hay que saber qué se puede esperar de cada amigo.

A veces más vale callar y pasar por tonto, que abrir la boca y demostrarlo.

La buena vida consiste en amar y hacerse amar suficiente.