Frases cortas
Una selección de las mejores frases cortas sobre el amor, la amistad, etc para redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, etc.
¿Cómo no amarte, madre, si me enseñaste a hablar
tu lengua? ¿Si soy viento nacido de tu roca?
Si tuviera la posibilidad de elegir entre la experiencia del dolor y la nada, elegiría el dolor.
Se dice que hay varias maneras de mentir; pero la más repugnante de todas es decir la verdad, toda la verdad, ocultando el alma de los hechos.
El aburrimiento es una mala hierba, pero también una especia que hace digerir muchas cosas.
Sólo el motivo constituye el mérito de las acciones; y el desinterés les da la perfección.
A todos pertenece lo que piensas; tuyo es sólo lo que sientes: si quieres hacerlo tuyo, siente a ese Dios en el que piensas.
El objeto de toda discusión no debe ser el triunfo, sino el progreso.
A veces hace falta un ramalazo de locura para construir un destino.
Más que por la A de amor estoy por la A
de asma, y me ahogo
de tu no aire, [...]
Las espadas han sido concedidas para que ninguno sea esclavo.
Aquel que quiere permanentemente «llegar más alto» tiene que contar con que algún día le invadirá el vértigo.
Tenemos por tanto que reclamar, en el nombre de tolerancia, el derecho a no tolerar la intolerancia.
La historia no se repite si no es en la mente de quien no la conoce.
El hombre prudente sabe prevenir el mal, el hombre valeroso lo soporta sin quejarse.
Un momento de éxito compensa el fracaso de años.
El orgullo es el complemento de la ignorancia.
Pero la grande, la tremenda verdad es ésta: sufrir no sirve de nada.
Nadie es inútil en este mundo mientras pueda aliviar un poco la carga a sus semejantes.
Pero las palabras arden: como un sonido más allá de todo sentido, con un fulgor y hasta con un peso especialísimo.
El débil no puede perdonar. El perdón es un atributo de los fuertes.
El intento de combinar sabiduría y poder rara vez ha sido exitoso y solo por un corto tiempo.
Es un alivio encontrar en un libro de reglas o de leyes alguna que nunca te afectará.
El hombre padece pocos males, si se esceptuan los que él mismo se atrae por el abuso de sus facultades.
Todas las cosas buenas son nuestras; ya el alma no necesita del cuerpo más que lo que el propio cuerpo necesita del alma.