Frases cortas

Una selección de las mejores frases cortas sobre el amor, la amistad, etc para redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, etc.

¡He perdido mi gotita de rocío!, dice la flor al cielo del amanecer, que ha perdido todas sus estrellas.

Un instante de gozo del corazón vale más que dos horas de placer de los sentidos.

La sociedad sería una cosa hermosa si se interesaran los unos por los otros.

Nuestras ilusiones no tienen límites; probamos mil veces la amargura del cáliz y, sin embargo, volvemos a arrimar nuestros labios a su borde.

¡Estudia! No para saber una cosa más, sino para saberla mejor.

No hay incendio como la pasión: no hay ningún mal como el odio.

El sabio uso del ocio es un producto de la civilización y de la educación.

El sabio no enseña con palabras, sino con actos.

Ningún escritor joven desea tanto la crítica constructiva como la alabanza.

El ignorante, si calla, será tenido por erudito, y pasará por sabio si no abre los labios.

Los que más han amado al hombre le han hecho siempre el máximo daño. Han exigido de él lo imposible, como todos los amantes.

La violencia es el último recurso del incompetente.

El que seduce a un juez con el prestigio de su elocuencia, es más culpable que el que le corrompe con dinero.

El dinero no da la felicidad, pero procura una sensación tan parecida, que necesita un especialista muy avanzado para verificar la diferencia.

La paciencia es amarga, pero sus frutos son dulces.

Hase de hablar como en testamento, que a menos palabras, menos pleitos.

El odio es la venganza de un cobarde intimidado.

Lo que un hombre piensa de sí mismo, esto es lo que determina, o más bien indica, su destino.

Me maravillo a menudo de que la historia resulte tan pesada, porque gran parte de ella debe ser pura invención.

Una gran sonrisa es un bello rostro de gigante.

Abandonar puede tener justificación; abandonarse, no la tiene jamás.

Los ojos no sirven de nada a un cerebro ciego.

Cada criatura, al nacer, nos trae el mensaje de que Dios todavía no pierde la esperanza en los hombres.

Los ojos no pueden ver bien a Dios, sino a través de lágrimas.