Frases cortas
Una selección de las mejores frases cortas sobre el amor, la amistad, etc para redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, etc.
En un cierto momento de la vida se desea un hijo. Quizás, para morir un poco menos cuando se muere.
Hasta que no tengan conciencia de su fuerza, no se rebelarán, y hasta después de haberse rebelado, no serán conscientes. Éste es el problema.
Lo que alguna vez hemos disfrutado, nunca lo perdemos. Todo lo que hemos amado profundamente se convierte en parte de nosotros mismos.
La abundancia de palabras inútiles es un síntoma cierto de inferioridad mental.
Trata de mantener siempre un trozo de cielo azul encima de la cabeza.
Todos nos engañamos cuando conviene… Cuesta mucho aceptar las situaciones definitivas…
Lo malo del deseo es que vuelve sin avisar.
Mediocre alumno el que no sobrepase a su maestro.
Nadie siente el dolor de otro, nadie entiende la alegría de otro.
Es difícil dejar de convertirse en la persona que los demás creen que uno es.
Cuando se amaba a alguien, se le amaba por él mismo, y si no había nada más que darle, siempre se le podía dar amor.
La vida es un largo dolor que rara vez duerme y nunca se cura.
El dinero lo ganan, Senén, todos aquellos que con paciencia y fina observación van detrás de los que lo pierden.
Un ser humano verdaderamente vivo no puede permanecer neutral.
El hombre arruinado lee su condición en los ojos de los demás con tanta rapidez que él mismo siente su caída.
La cortesía es, ante todo, un buen negocio. Y que se ha de tener, sino en atención a los demás, por puro egoísmo.
Si puede ser escrito o pensado, puede ser filmado.
Mi consejo es que no te preguntes por qué o de dónde, sino que disfrutes de tu helado mientras está en el plato. Esta es mi filosofía.
Pueden forzarte a decir cualquier cosa, pero no hay manera de que te lo hagan creer. Dentro de ti no pueden entrar nunca.
La vida no es fácil, para ninguno de nosotros. Pero... ¡qué importa! Hay que perseverar y, sobre todo, tener confianza en uno mismo.
La esperanza es esa cosa con plumas que se posa en el alma y canta sin parar.
Quería cambiar el mundo. Pero he descubierto que lo único que uno puede estar seguro de cambiar es a uno mismo.
Lo que más teme la gente es dar un paso nuevo, pronunciar una nueva palabra...
Los impulsos del sentimiento debe guiarlos la razón.