Frases cortas
Una selección de las mejores frases cortas sobre el amor, la amistad, etc para redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram, etc.
El verdadero amor no se conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Uno es dueño de lo que calla y esclavo de lo que habla.
Dejemos a los envidiosos la tarea de proferir injurias y a los necios la de contestarlas.
¿Qué es la felicidad sino el desarrollo de nuestras facultades?
Uno debería estar siempre enamorado. Por eso jamás deberíamos casarnos.
Si no quieres ser desgraciado trata a las catástrofes como a molestias, pero de ninguna manera a las molestias como a catástrofes.
Tener fe significa no querer saber la verdad.
Cuando fuiste martillo no tuviste clemencia, ahora que eres yunque, ten paciencia.
Los espíritus mediocres suelen condenar todo aquello que está fuera de su alcance.
Por severo que sea un padre juzgando a su hijo, nunca es tan severo como un hijo juzgando a su padre.
Si nuestros amigos nos hacen favores, pensamos que nos los deben a título de amigos, pero no pensamos que no nos deben su amistad.
La libertad no tiene su valor en sí misma: hay que apreciarla por las cosas que con ella se consiguen.
El amor hace pasar el tiempo; el tiempo hace pasar el amor
No anticipéis las tribulaciones ni temáis lo que seguramente no os puede suceder. Vivid siempre en un ambiente de optimismo.
Es menos malo agitarse en la duda que descansar en el error.
Ojo por ojo y todo el mundo acabará ciego.
Una mentira es como una bola de nieve; cuanto más rueda, más grande se vuelve.
La felicidad es una estación de parada en el camino entre lo demasiado y lo muy poco.
El hombre encuentra a Dios detrás de cada puerta que la ciencia logra abrir.
De nada sirve al hombre lamentarse de los tiempos en que vive. Lo único bueno que puede hacer es intentar mejorarlos.
Las grandes pasiones son enfermedades incurables. Lo que podría curarlas las haría verdaderamente peligrosas.
El hombre tiene mil planes para sí mismo. El azar, sólo uno para cada uno.
Nuestro ánimo se inclina a confiar en aquellos a quienes no conocemos por esta razón: porque todavía no nos han traicionado.